
Las cabinas de seguridad biológica BIO+ están certificadas por Túv Nord según la norma EN 12469:2000.
Son cabinas de clase II tipo A2 equipadas con luz U.V. de serie y desarrolladas para ofrecer protección al personal y al medioambiente del material manipulado de los grupos de riesgo 1, 2 y 3 y, al mismo tiempo, proteger dicho material de la contaminación externa.
Cabinas dotadas de nuestro sistema de filtración con una eficiencia mínima del 99,995% para partículas de 0,3 µm en la parte superior del filtro y con extracción del 100% del flujo de aire hacia el exterior.
Las cabinas de seguridad biológica clase II tipo A2 están diseñadas para garantizar un entorno seguro en laboratorios que manipulan agentes biológicos de riesgo grupos 1, 2 y 3.
Estas cabinas, certificadas por un tercero autorizado según la norma EN 12469:2000, ofrecen una triple protección: al usuario, al medio ambiente y al material manipulado, asegurando un trabajo libre de contaminación externa
Las cabinas de seguridad biológica clase II tipo A2 combinan tecnología avanzada y diseño funcional para garantizar un entorno seguro en laboratorios que manipulan agentes biológicos de riesgo elevado. Sus características clave aseguran protección integral, alta eficiencia en filtración y cumplimiento de los más estrictos estándares internacionales:
Certificación de calidad:
Protección integral:
Sistema de filtración avanzado:
Diseño funcional:
Seguridad estructural:
Entre los beneficios de las cabinas de BIO+ clase II tipo A2 de MBY Lab Solutions, destacamos:
Entre las especificaciones técnicas, diferenciamos:
La ubicación adecuada de la cabina de seguridad biológica clase II tipo A2 es esencial para garantizar su correcto funcionamiento. Se recomienda instalarla en un área alejada de corrientes de aire generadas por puertas, ventanas o salidas de ventilación, minimizando así posibles alteraciones en los flujos de aire. Además, es preferible que el espacio tenga baja actividad para evitar perturbaciones adicionales.
Respecto al sistema de extracción, lo ideal es que el aire filtrado sea descargado al exterior, lo que proporciona un nivel extra de seguridad. En caso de optar por la descarga al interior, es necesario incorporar sistemas complementarios de tratamiento del aire para evitar riesgos.
Sí. Las cabinas de seguridad biológica deben diseñarse y ensayarse conforme a la norma EN 12469, que establece los requisitos de protección del usuario, del producto y del entorno.
La certificación por organismos independientes garantiza que la cabina ofrece niveles adecuados de contención biológica y funcionamiento seguro en laboratorio.
Una cabina microbiológica proporciona la denominada protección triple:
Esto permite trabajar de forma segura con microorganismos o muestras potencialmente infecciosas.
En las cabinas de seguridad biológica de clase II, el aire entra por la abertura frontal creando una barrera de contención y posteriormente desciende en flujo laminar vertical sobre la zona de trabajo.
Una parte del aire se recircula a través de filtros HEPA y otra parte se expulsa filtrada, garantizando condiciones seguras durante la manipulación de muestras biológicas.
Las cabinas incorporan filtros HEPA de alta eficiencia, habitualmente de clase H14 según EN 1822, capaces de retener la gran mayoría de partículas en suspensión.
El funcionamiento del sistema se basa en mantener el aire potencialmente contaminado en depresión respecto al exterior, evitando fugas al laboratorio.
Las cabinas BIO+ incluyen luz UV germicida de serie para esterilización de la zona de trabajo, materiales resistentes y fáciles de limpiar, y estabilidad de ventilación incluso ante turbulencias temporales o saturación parcial de los filtros. Su diseño ergonómico permite un uso cómodo y seguro durante largas jornadas de trabajo.
Es recomendable instalar la cabina en zonas alejadas de corrientes de aire provocadas por puertas, ventanas o sistemas de ventilación. Además, se aconseja ubicarla en áreas de baja actividad para no alterar los flujos de aire internos.
Por otro lado, para un nivel de seguridad óptimo, se recomienda que el aire filtrado se descargue al exterior; en caso de descarga al interior, deben emplearse sistemas complementarios de tratamiento de aire.
Estas cabinas están recomendadas para laboratorios de investigación biológica y médica, laboratorios de diagnóstico y microbiología, así como cualquier entorno donde se manipulen agentes biológicos de riesgo de grupos 1, 2 y 3, garantizando un trabajo seguro y controlado.
Para garantizar la seguridad, las cabinas deben someterse a:
Estas actuaciones permiten asegurar el nivel de contención biológica durante su vida útil.
Depende del tipo de cabina y del riesgo biológico.
Muchas cabinas de clase II funcionan en recirculación con aire filtrado, aunque en determinadas aplicaciones o niveles de riesgo puede recomendarse su conexión a un sistema de extracción o tratamiento adicional del aire.
La cabina de seguridad biológica protege al usuario, al producto y al entorno, mientras que una campana de flujo laminar solo protege el producto frente a contaminaciones externas.
Nuestra oficina técnica y comercial atenderá tu consulta con eficacia e inmediatez.
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