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Ventilacion laboratorios

NTP 373: Ventilación general en laboratorios, ¿cómo debe llevarse a cabo? 

La ventilación laboratorios responde a un elemento crítico dentro del diseño de instalaciones científicas y técnicas, influyendo directamente en la seguridad del personal, la calidad de los resultados y el cumplimiento normativo. En este contexto, la NTP 373 establece las bases para un correcto acondicionamiento ambiental y control de contaminantes en este tipo de espacios. 

Lejos de ser un sistema auxiliar, la ventilación laboratorios debe concebirse como una solución integral que combine una renovación del aire, el control de flujos y la captura de contaminantes, adaptándose a la naturaleza de cada laboratorio. 

¿Cómo debe llevarse a cabo la ventilación laboratorios? Desde MBY Lab Solutions, entramos en detalle: 

¿Qué comprende la ventilación en laboratorios y cuál es su función? 

La ventilación en un laboratorio engloba el conjunto de estrategias destinadas a controlar la calidad del aire interior, asegurando que los contaminantes generados durante la actividad no supongan un riesgo para los trabajadores. 

Desde un punto de vista técnico, sus funciones principales son tres: 

  • Controlar las condiciones termohigrométricas 
  • Renovar el aire interior y diluir contaminantes 
  • Dirigir correctamente los flujos de aire (de zonas limpias a contaminadas) 

De esta forma, un sistema bien diseñado permitirá eliminar vapores, gases, aerosoles y partículas antes de que alcancen concentraciones peligrosas, reduciendo significativamente la exposición ocupacional. 

Tipos de ventilación laboratorios: enfoque según NTP 373 

La NTP 373 establece que no existe una única solución válida, sino que la ventilación laboratorios debe diseñarse combinando dos estrategias principales: la ventilación por dilución y la ventilación localizada. 

Ventilación por dilución 

Por un lado, la ventilación por dilución se basa en la renovación continua del aire del laboratorio con el objetivo de reducir la concentración de contaminantes hasta niveles seguros. Este enfoque resulta eficaz cuando los contaminantes se generan de forma difusa y en bajas concentraciones. 

Un caso representativo es el de laboratorios donde se manipulan múltiples muestras con pequeñas emisiones continuas como, por ejemplo, en entornos hospitalarios con formaldehído. En estas situaciones, no existe un único punto de emisión claramente definido, lo que hace necesario actuar sobre el volumen total del aire. 

Sin embargo, este sistema presenta limitaciones importantes. Requiere grandes caudales de aire, implica un elevado consumo energético y resulta poco eficaz frente a sustancias peligrosas o contaminantes biológicos. Por ello, su uso debe evaluarse cuidadosamente. 

En términos generales, la ventilación por dilución es viable cuando: 

  • Los contaminantes tienen baja toxicidad 
  • La emisión es uniforme y de baja intensidad 
  • No existen focos localizados relevantes 

Ventilación localizada 

A diferencia del enfoque anterior, la ventilación localizada actúa directamente sobre el foco de emisión, capturando el contaminante antes de que se disperse en el ambiente del laboratorio. 

Este tipo de ventilación es esencial en procesos donde se manipulan sustancias peligrosas, como disolventes orgánicos, ácidos o reactivos volátiles. En estos casos, la captación en origen es la única medida realmente eficaz para evitar la exposición. 

Los sistemas más habituales para llevar a cabo este tipo de ventilación laboratorios incluyen: 

  • Vitrinas extractoras según UNE EN 14175 
  • Cabinas de seguridad biológica 
  • Brazos de aspiración localizada 
  • Cerramientos ventilados 

Su principal ventaja es que minimizan la dispersión del contaminante, reduciendo la dependencia de grandes volúmenes de renovación de aire y aumentando significativamente la seguridad del entorno de trabajo. 

La importancia de combinar ambos sistemas de ventilación laboratorios  

Uno de los principios fundamentales de la ventilación laboratorios es que la seguridad no depende de un único sistema, sino de la correcta integración de soluciones. 

De esta manera, la ventilación localizada debe encargarse de eliminar los contaminantes en su origen, mientras que la ventilación por dilución actúa como complemento, controlando la contaminación residual y garantizando una calidad de aire global adecuada. 

Esta combinación permite optimizar tanto la seguridad como la eficiencia energética del sistema. 

Requisitos técnicos clave en la ventilación en laboratorios según NTP 373 

El diseño de la ventilación laboratorios debe contemplar múltiples variables que van más allá de la simple renovación de aire. Así, la NTP 373 recoge una serie de criterios técnicos fundamentales que deben integrarse en cualquier proyecto. 

Independencia del sistema 

Uno de los aspectos más relevantes es que el sistema de climatización del laboratorio debe ser independiente del resto del edificio. Esto evita la propagación de contaminantes hacia otras áreas y facilita un control más preciso de las condiciones ambientales. 

Control de condiciones termohigrométricas 

El confort térmico y la estabilidad ambiental no solo afectan al bienestar del personal, sino también a la fiabilidad de los procesos analíticos. Factores como la temperatura, la humedad relativa o la presencia de focos de calor deben considerarse desde la fase de diseño. 

Equipos como estufas, autoclaves, espectrofotómetros de absorción atómica, o cromatógrafos generan cargas térmicas significativas que el sistema debe ser capaz de disipar de forma eficiente. 

Balance de presiones y flujos de aire 

El control de presiones es un elemento clave para evitar la contaminación cruzada. En condiciones normales, el laboratorio debe mantenerse en depresión respecto a las zonas adyacentes, garantizando que el aire fluya siempre desde las áreas más limpias hacia las más contaminadas. 

Este principio, aunque sencillo en concepto, requiere un diseño preciso de impulsiones y extracciones para evitar turbulencias y zonas mal ventiladas. 

Renovaciones de aire y caudales 

Aunque existen valores orientativos, como aportes de 25–35 m³/h por persona o tasas de hasta 20–30 renovaciones por hora, la realidad es que cada laboratorio requiere un dimensionamiento específico. 

Factores como la actividad, el tipo de contaminante o la presencia de sistemas de extracción localizada condicionan directamente estos valores. 

Integración con sistemas de extracción 

Por último, los sistemas de ventilación laboratorios general deben diseñarse teniendo en cuenta las pérdidas de aire generadas por vitrinas de extracción de gases, cerramientos ventilados, brazos de extracción u otros elementos de ventilación localizada. Estas extracciones pueden ser muy significativas, como es el caso de las vitrinas de gases o cerramientos ventilados, por lo que es imprescindible compensarlas mediante el aporte de aire tratado. 

Además, una mala ubicación de las impulsiones puede reducir la eficacia de las vitrinas, provocando recirculaciones indeseadas o pérdida de contención. 

Ventilación por desplazamiento: una alternativa específica 

Por otro lado, aunque menos habitual, la ventilación por desplazamiento puede representar también una solución de ventilación laboratorios interesante en determinados entornos. Este sistema introduce aire a baja velocidad desde zonas inferiores, desplazando el aire contaminado hacia la parte superior, donde es extraído. 

Su principal ventaja radica en la menor mezcla de aire limpio y contaminado, lo que mejora la eficiencia del sistema. Sin embargo, su aplicación práctica es limitada debido a la dificultad de mantener flujos estables en espacios amplios o con alta actividad. 

Errores habituales en la ventilación de laboratorios 

En la práctica, muchos problemas de seguridad y eficiencia en la ventilación laboratorios derivan de decisiones de diseño incorrectas o soluciones improvisadas. Entre los errores más frecuentes, desde MBY Lab Solutions, destacamos: 

  • Confiar únicamente en la ventilación general 
  • Utilizar extractores convencionales sin criterio técnico 
  • Abrir ventanas como solución habitual 
  • Diseñar instalaciones sin considerar las vitrinas de gases o equipos existentes 
  • No compensar adecuadamente el aire extraído 
  • Instalación de vitrinas de gases de caudal constante, y no variable. 

Estas prácticas no solo reducen la eficacia del sistema, sino que, además, pueden incrementar el riesgo de exposición y afectar al funcionamiento global del laboratorio. 

En cualquier caso, la ventilación laboratorios, en línea con los principios de la NTP 373, debe abordarse como un sistema integral que combine control ambiental, seguridad y eficiencia energética, por lo que un diseño adecuado no debe limitarse a renovar el aire, sino que debe adaptarse a la actividad del laboratorio, controlar los contaminantes en su origen, garantizar flujos de aire seguros y mantener condiciones ambientales estables. 

¿Necesitas asesoramiento profesional? En MBY Lab Solutions estaremos encantados de ayudarte. Contacta con nosotros.  

Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre ventilación y climatización en un laboratorio? 

Aunque suelen integrarse en un mismo sistema, no son lo mismo. La climatización se centra en el control de temperatura y humedad para garantizar confort y estabilidad de procesos, mientras que la ventilación tiene como objetivo principal la seguridad, mediante la eliminación y control de contaminantes.  

¿Es suficiente con instalar vitrinas de gases para garantizar la seguridad? 

No. Las vitrinas son un elemento clave dentro de la ventilación localizada, pero por sí solas no garantizan un entorno seguro. Si no están integradas en un sistema global bien diseñado (con aportación de aire, control de presiones y renovación adecuada), pueden perder eficacia o incluso generar turbulencias que favorezcan la exposición. 

¿Cómo influye la actividad del laboratorio en el diseño de la ventilación? 

La actividad es uno de los factores más determinantes. Variables como el tipo de contaminante, su toxicidad, la frecuencia de uso o la simultaneidad de procesos condicionan directamente el dimensionamiento del sistema. 

¿Se puede recircular el aire en un laboratorio? 

En general, no es recomendable. La recirculación del aire puede suponer un riesgo si no se garantiza un tratamiento adecuado previo (filtración avanzada o sistemas específicos). La NTP 373 prioriza la expulsión al exterior del aire contaminado, especialmente en laboratorios con riesgo químico o biológico. 

¿Qué ocurre si el laboratorio no está correctamente equilibrado en presión? 

Un mal equilibrio de presiones puede provocar que el aire contaminado se desplace hacia zonas limpias o incluso fuera del laboratorio, generando riesgos para otras áreas del edificio. Además, puede afectar al rendimiento de equipos como vitrinas o cabinas, reduciendo su capacidad de contención. 

¿Cada cuánto tiempo debe revisarse el sistema de ventilación? 

El mantenimiento debe ser periódico y planificado. Más allá de revisiones técnicas generales, es recomendable verificar de forma regular: 
 
Caudales de aire 
Estado de filtros 
Parámetros de funcionamiento de vitrinas de gases 
Correcto funcionamiento de alarmas 
 
La frecuencia dependerá del uso del laboratorio, pero en entornos críticos puede ser necesaria una verificación incluso trimestral.

¿Es viable la ventilación natural en laboratorios? 

En la mayoría de los casos, no. La ventilación natural no permite controlar ni los caudales ni los flujos de aire, lo que la hace incompatible con los requisitos de seguridad de un laboratorio.  

¿Qué indicadores permiten evaluar si la ventilación es adecuada? 

Algunos indicadores clave incluyen: 
 
Niveles de contaminantes por debajo de los límites establecidos 
Correcto sentido del flujo de aire 
Ausencia de olores persistentes 
Funcionamiento estable de vitrinas y cabinas 
Confort térmico sin corrientes molestas 

¿Cuándo es necesario rediseñar el sistema de ventilación de un laboratorio? 

Siempre que se produzcan cambios relevantes en el laboratorio, como nuevas líneas de trabajo, incorporación de equipos, cambio en los productos utilizados o un incremento de la carga de trabajo. 

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